sábado, 26 de julio de 2014

A CADA EDAD SU CASTIGO Y RECOMPENSA

     Los padres y educadores hacen uso de premios y castigos con el deseo de conseguir que los niñ@s adopten el tipo de conducta que se cree correcto, por lo que podemos entender a los premios y los castigos como técnicas auxiliares que usan los adultos para educar a los niñ@s, técnicas que se dirigen a tratar de formar la personalidad del infante, llevándolo a realizar acciones adecuadas y haciéndole rechazar los comportamientos incorrectos.
     Podemos llamar castigo a una situación o experiencia desagradable que el adulto provoca intencionalmente, con el fin de eliminar del comportamiento del niño determinadas conductas que considera perjudiciales.
     La recompensa, por contra, pretende estimular y afianzar la aparición de determinados tipos de conducta adecuados y positivos. 
Es aconsejable que la recompensa se utilice con mayor intensidad y frecuencia que el castigo. Mediante ésta el niñ@, va adquiriendo el hábito de las acciones adecuadas, causando que estas tienden a repetirse y a fijarse en el comportamiento.
     Mediante el castigo se tratará de conseguir que desaparezcan del comportamiento infantil las conductas que sean socialmente indeseables y se enseñará al niño a distinguir entre lo que es correcto o lo que no.
     Para que sean efectivos, los  premios y castigos, deben utilizarse con cuidado, sin excederse en ninguno de ellos y procurando que el niñ@ los entienda y considere justos.
Si los castigos que recibe son justos, son los primeros en comprender su necesidad y en tratar de asimilarlos positivamente, pero si no lo son pueden despertar rencor y resentimiento.
Lo mismo ocurre con las recompensas, si las recibe en forma excesiva y sin haberlas merecido, son los primeros en darse cuenta y en quitarles valor; por lo que terminará por no dar tampoco valor a las recompensas merecidas futuras.

     Debemos establecer también, que tipo de castigo o recompensa aplicar, teniendo en cuenta la edad de los niñ@s

EDAD PREESCOLAR 0-5 añosEn esta edad todas las técnicas empleadas han de ser aplicadas de forma inmediata porque si no el niño no entenderá la conexión comportamiento-premio (o castigo),
  • Premios: Desde que nacen, los bebés saben quien les va a dar algo que quieren y quien no. Saben por el olor y tono de voz a quien pedir. Para los mas pequeños, el tono de voz amable o serio siempre es motivador o castigador. A los 2 años empiezan a explorar y tocar todo y es la famosa «etapa del NO», por lo que tendrán rabietas que habrá que ignorar. Mucha paciencia…Los pequeños premios de juguetitos y objetos de colores y ruidos que estimulen los sentidos siempre les gustará, sobretodo si se acompañan de un tono de voz suave y positivo que les refuerce.
  • Castigo: Son muy sensibles al tono de voz que se dirige hacia ellos, así que es mejor emplear un tono serio y severo cuando hagan algo malo. También se le puede quitar algún juguete, especialmente si es el causante del mal comportamiento. Y siempre es efectivo mandarle a la silla de pensar.


EDAD ESCOLAR 5-12 añosEste es un momento de aprendizaje social. Empiezan a tener amigos y su dominio del lenguaje es mayor. También se les exige más tanto en comportamiento como académicamente. El tema de lo escolar suele ser un motivo de discusión y enfados entre padres e hijos.
  • Premios: Hacer actividades con los padres, deporte, cine, cocinar, ir a comer fuera de casa..., siempre acompañado del halago y en tono motivador. Estar con los amigos es fuente de diversión y puede utilizarse como potente premio. Sin olvidarnos de televisión, videojuegos, psp, wii, y demás aparatos electrónicos. Hacer deporte puede ser un potente reforzador para aquellos niños a los que les guste practicarlos. Es conveniente avisarles de cuando van a recibir el premio, de qué tienen que hacer para conseguirlo, para que tengan sensación de control de lo que hacen y de sí mismos… no todo está en mano de los adultos…Para disminuir conductas molestas, ignorar siempre es buena fórmula.
  • Castigo: A estas edades entienden mejor el castigo, así que es bueno que el niño sepa porqué se le ha castigado y cuándo se le castigará en relación a su comportamiento. Así tendrá más control sobre su conducta. Se le puede castigar sin ir con los amigos, sin ver tv o jugar a videojuegos, sin hacer alguna actividad… A veces con dejarle menos tiempo del habitual sin ver la tv o jugar con amigos ya es un castigo, no hace falta que sea toda la tarde o toda la semana.


ADOLESCENTES 13- en adelante     En esta etapa son mucho mas independientes autónomos. Los premios y castigos son efectivos, pero el diálogo y la negociación se hacen mucho más importantes y necesarios. Ya no sirve el castigo o el premio «porque sí», tienen argumentos, discuten, rebaten como auténticos políticos de su propia causa. Así es fundamental la negociación: habrá temas negociables y temas no negociables.
     Es importante entender cómo se sienten y los cambios físicos y sociales por los que pasan.      Hay que empatizar con ellos y no tener miedo a trasmitirles sus valores acerca de las drogas, la sexualidad...
     Lo que funciona mejor como premio o castigo es todo lo que pueda ponerles en contacto con los amigos: móvil, ordenador (tuenti, Facebook, twitter…). Regulen el uso del tiempo que pasan en estas redes y con la electrónica.
     
En definitiva hay que usar el sentido común 
pasar más tiempo con ellos para conocerles
mejor.

 fuente: abc.es 24/06/2013

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