lunes, 16 de febrero de 2015

UN CUENTO PARA ENSEÑAR A DIVIDIR

Un buen día, unos maravillosos números tuvieron la gran idea de recorrer el mundo. Para ello, decidieron que lo mejor sería hacerlo montados en un barquito y así,  poder surcar los mares, como los grandes piratas en busca de tesoros y de numerosas aventuras.  ¡Manos a la obra!
El grupo de números iba desde el gran 0, hasta el aventurero número 9 y todos ellos estaban dispuestos a navegar.
Para comenzar a formar la tripulación, el número 5 se metió en la cabina del barco el primero y se puso la gorra de capitán. 
Yo sé mucho de mares y de barcos. Así que desde hoy, seré vuestro capitán. En primer lugar como nuestro barco es pequeñito y no podemos subir todos, voy a hacer varias pruebas para comprobar quien será un valioso marinero y ayudante. ¡Poneos en fila y comencemos!
El primer número que se subió fue el 7.
- ¿Eres mayor que yo, número 7? – preguntó el número 5 que estaba en su cabina.
- Sí – contestó el 7.
- ¿Y por tanto, más fuerte?
- Por supuesto, capitán. 


Entonces, tenemos  que buscar un número que multiplicado por el capitán sea 7, o más o menos le iguale. Por ejemplo, el 2 (le ponemos debajo de la cabina para que ayude al capitán). 5 x 2 = 10. ¡Pero bueno, si no nos vale, se pasa de 7!  ¡Le ganaría!
Necesitamos un número más pequeño

Llamaremos al 1:  5 x 1= 5. ¡Bueno, se aproxima al 7, nos valdría! Ponemos el 5 debajo del 7 a ver qué pasa. Nos sobran 2, que enviamos fuera de la cabina ¡Muy bien, el 7 ha superado la prueba! Y además ha dejado al número 2 debajo para que ayude al siguiente.
Bajamos el siguiente número (el 5) y le ponemos al lado del 2 , como el 2 es un ayudante del 5, tenemos que subir a los dos números al barco, formando el 25 .
- ¡Hola 25!- Dijo el capitán.
- ¿Eres mayor que yo?
- Sin duda, mi capitán y más fuerte. 
Entonces tendremos que buscar un número que multiplicado por el capitán sea 25, o más o menos le iguale.
- ¡Yo, yo…!, gritó el número 5.
- Muy bien, número 5. Ponte debajo de la cabina para que veamos si puedes ayudar al capitán. 5 x 5 = 25, ¡perfecto!. Nos vale. Es igual que él,  por lo tanto, ponemos el 25 debajo del 25 a ver qué pasa… y lo restamos. ¡Muy bien, el 5 con ayuda del 2 (25) ha superado la prueba! 
- ¡Bravo, bravo! Ahora que tengo estos ayudantes podemos iniciar una buena travesía.
 Verónica Jiménez,  PIENSAPIENSA.




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